25 enero 2014 - http://www.semana.com/
POLÍTICA ¿A qué se debe ese fenómeno que corrompe la democracia?
Por estos días en los corrillos políticos no falta el comentario sobre lo costosa que está la campaña política. En voz baja hay candidatos al Congreso que advierten que su curul les va a costar entre 2.000 y 5.000 millones de pesos. Otros hacen el cálculo por voto: cada sufragio podría costar 100.000 pesos. Así, un aspirante al Senado –que no tenga voto de opinión– debería desembolsillar casi 10.000 millones de pesos si aspira a sacar 100.000 votos. Las astronómicas cifras, que nunca entrarán en las cuentas de campaña, rayan en lo absurdo. Aunque hay topes del dinero que se puede gastar en las campañas, solo unos cuantos los respetan. ¿A qué se debe esa inflación de la política?
Los gastos
Instalar una sola valla por un mes puede costar entre 7 y 15 millones de pesos, dependiendo del sitio donde se ponga. En 20 vallas, instaladas dos meses, se le podría ir la plata a un candidato. Emitir una cuña de 22 segundos en una radio de alcance nacional podría costar entre 1 y 3 millones de pesos; un spot (propaganda televisiva) podría valer entre 2 y 7 millones de pesos, de acuerdo con el horario en el que se emita, y un aviso publicitario en una revista podría costar entre 12 y 20 millones. Eso sin contar con gastos como el transporte, la nómina y otros. Así las cosas, según los cálculos que ha hecho la candidata al Senado Viviane Morales, el costo de una campaña con algunos de estos ingredientes podría ascender a 2.000 millones de pesos.
Por:
Germán Darío
El
miércoles, enero 29, 2014